Postparto lejos de casa: cuando no hay red

Mirando al mar
Foto: Unsplash

Nadie te prepara del todo para esto. Te hablaron del amor a primera vista, de la ropita, de lo bonito que es. Menos de las noches sin dormir, del cuerpo que todavía no sientes tuyo, de esa tristeza que llega sin avisar mientras tienes a tu bebé en brazos.

Lo digo como psicóloga, pero también como mujer y como madre: el postparto lo remueve todo. Y cuando estás lejos de tu familia, todo pesa un poco más.

Lo que echas de menos sin saberlo

Allí habría estado tu madre, tu hermana o tu amiga de siempre. Alguien que se queda con el bebé para que te duches tranquila. Que aparece con comida hecha. Que te mira y te dice "a mí también me pasó".

Aquí, muchas veces, estás tú, quizá con tu pareja, en un idioma que no es el tuyo y con un sistema sanitario que todavía estás aprendiendo a entender. Esa red invisible sostiene más de lo que parece. Cuando falta, es más fácil que el cansancio se convierta en algo más.

No lo estás haciendo mal

En los primeros días es muy común estar más sensible, llorar sin motivo o sentirte irritable. Suele pasar en un par de semanas. Si no pasa, o va a más, puede ser depresión postparto. Les ocurre a muchas más mujeres de las que imaginas, casi a una de cada seis, y tiene tratamiento.

Algunas señales:

Sentir esto no te hace peor madre. Solo significa que tú también necesitas cuidado.

Si tienes pensamientos de hacerte daño o de hacer daño a tu bebé, pide ayuda hoy mismo: llama a urgencias o habla con tu médico o tu matrona.

Un espacio para ti

En terapia hacemos sitio para todo: lo que esperabas y lo que está siendo, el cansancio, la soledad, la mujer que eras y la que estás siendo ahora. Sin juicios. Y buscamos juntas cómo tejer una red aquí, aunque sea pequeña.

La primera sesión es gratuita y puedes hacerla desde casa, con tu bebé en brazos si hace falta.

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